
Últimamente, en estudio a, recibo muchas ideas y bocetos de clientes en Andorra y Teruel generados por herramientas como ChatGPT o Midjourney. Aunque la estética sorprende, la realidad técnica es otra: esas imágenes no son aptas para el mundo real de la imprenta.
El problema del «píxel» frente al vector
La IA genera mapas de bits complejos. Esto significa que, si quieres cambiar una coma, corregir un teléfono o mover un logotipo, simplemente no puedes. Para hacer imprimible ese boceto se requiere de un proceso de diseño profesional que reconstruya la idea desde cero.
¿Qué necesita un archivo para ser profesional?
Para que un folleto o cartel sea efectivo y no de problemas en tu negocio local, necesita cumplir estos cuatro pilares:
- Resolución real: Para evitar el pixelado y que la imagen se vea nítida.
- Margen de sangrado: Imprescindible para que el corte en guillotina sea perfecto.
- Modo CMYK: Para que los colores de pantalla coincidan con los de la tinta.
- Elementos editables: Para adaptar el diseño a diferentes formatos en el futuro.
Diseño es entender la necesidad
Diseñar no es solo dar a un botón. Es entender para qué se va a utilizar el producto final y fabricarlo acorde a las necesidades técnicas que demande el soporte, ya sea una lona de gran formato o una tarjeta de visita.
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