Inteligencia artificial en diseño gráfico: ¿puede ChatGPT sustituir a un diseñador?

Inteligencia artificial en diseño gráfico: si ChatGPT te lo resuelve, úsalo

Durante años, quienes trabajamos en diseño gráfico hemos convivido con una situación bastante habitual: que se cuestione el precio de nuestro trabajo o, directamente, que alguien considere que no merece la pena pagarlo.

Antes había una frase bastante recurrente:

“Esto me lo hace mi sobrino, que se maneja con los ordenadores.”

Y nunca he visto demasiado problema en ello.

Si tienes la suerte de contar con alguien cercano que entiende lo que necesitas, sabe utilizar las herramientas adecuadas y es capaz de resolverte correctamente un cartel, un folleto o cualquier otra pieza gráfica, adelante.

Estás aprovechando tus recursos.

Ahora el sobrino tiene un nuevo compañero: la inteligencia artificial.

Y la frase ha cambiado.

“Eso me lo hace ChatGPT en un momento.”

Mi respuesta sigue siendo prácticamente la misma:

Perfecto. Hazlo con ChatGPT.

La inteligencia artificial también puede resolver necesidades de diseño

Herramientas como ChatGPT y otros sistemas de inteligencia artificial permiten generar imágenes, desarrollar conceptos, probar composiciones, preparar textos o encontrar rápidamente diferentes caminos creativos.

Y si con esas herramientas consigues exactamente lo que necesitas, no hay ningún motivo para complicarlo más.

No todo proyecto necesita necesariamente pasar por un diseñador profesional.

Igual que existen personas que crean su propia página web, hacen sus fotografías, preparan sus publicaciones para redes sociales o diseñan sus propios carteles.

El problema aparece cuando el resultado deja de funcionar.

Cuando tienes varias propuestas pero no sabes cuál elegir.

Cuando algo visualmente parece correcto, pero no comunica.

Cuando necesitas preparar correctamente el trabajo para impresión.

Cuando el diseño debe adaptarse a diferentes formatos.

Cuando empiezan las correcciones.

Cuando necesitas coherencia con el resto de tu identidad gráfica.

O simplemente cuando lo que genera la inteligencia artificial no termina de ser lo que estabas buscando.

Ahí es cuando entra el profesional.

No estás pagando por utilizar Photoshop, Illustrator o ChatGPT

Cuando contratas a un diseñador gráfico no estás pagando simplemente porque alguien sepa utilizar determinadas herramientas.

Yo no cobro por abrir Illustrator.

Tampoco por utilizar Photoshop, InDesign o una herramienta de inteligencia artificial.

Lo que estás pagando es el trabajo que hay detrás de esas herramientas.

Entender qué necesitas.

Detectar cuál es realmente el problema que hay que resolver.

Buscar diferentes opciones.

Tomar decisiones.

Descartar caminos que no funcionan.

Corregir errores.

Preparar correctamente los archivos.

Adaptar el diseño a su uso final.

Y, sobre todo, entregar algo que te sirva.

Ese criterio profesional no aparece automáticamente porque una herramienta sea capaz de generar una imagen atractiva.

Sí, los diseñadores utilizamos inteligencia artificial

Por supuesto que utilizo inteligencia artificial en mi trabajo.

La utilizo para explorar ideas, desarrollar determinados recursos gráficos, generar fondos, trabajar imágenes, preparar propuestas o agilizar partes concretas de algunos procesos.

Exactamente igual que utilizo Illustrator, Photoshop, InDesign y otras herramientas profesionales.

Pedir hoy a un diseñador que no utilice inteligencia artificial empieza a parecerse bastante a pedirle hace unos años que no utilizara Photoshop y que realizara un cartel exclusivamente con rotuladores.

La herramienta cambia.

El trabajo sigue necesitando criterio.

La inteligencia artificial no hace mi trabajo por mí. Me ayuda a realizar determinadas partes del trabajo que tengo que resolver para un cliente.

Y esa diferencia es importante.

La IA no elimina el valor del diseñador, lo hace más evidente

Hay una consecuencia de la llegada de la inteligencia artificial al diseño que me parece especialmente interesante.

Cada vez existen más alternativas para quien no quiere contratar a un profesional.

Y eso está bien.

Puedes utilizar una plantilla.

Puedes hacerlo tú mismo.

Puedes pedir ayuda a alguien cercano.

Puedes utilizar ChatGPT.

Lo que deja de tener tanto sentido es comparar esas alternativas con contratar un servicio profesional y esperar que tengan exactamente el mismo coste.

Son soluciones diferentes para necesidades diferentes.

En estudio a, desde Andorra (Teruel), trabajo con empresas, autónomos y organizaciones que no buscan simplemente “que alguien les haga un diseño”, sino resolver correctamente una necesidad de comunicación gráfica.

Y para eso utilizo todas las herramientas que considere adecuadas, incluida la inteligencia artificial.

Así que mi postura ante todo esto es bastante sencilla:

Si ChatGPT te resuelve el problema, úsalo.

Y si no te lo resuelve, entonces hablamos.

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